¿Qué es lo importante en la decisión vocacional?

Escrito por Cecilia Rospigliosi
Cecilia Rospigliosi es madre y psicóloga clínica egresada de la PUCP, con experiencia en coordinación de talleres de orientación vocacional y atención individual a pacientes en etapa vocacional. Asimismo, se desempeña como locutora de publicidad para radio y televisión.
 ¿Qué es lo importante en la decisión vocacional?

¿Cuáles suelen ser las prioridades al momento de elegir una carrera? ¿Qué resulta más importante para los padres? ¿Y para los hijos? ¿Alguna coincidencia? A veces muchas, a veces ninguna. Y en el medio muchísimas opciones. ¿Existe algún elemento que debiera sin dudar tomarse como prioritario?

Empecemos por aquí: ¿Quiénes se levantarán cada día para trabajar en la carrera que elijan? Ni una duda, ¿cierto? Serán nuestros hijos. Ellos ahora están frente a una gran decisión, probablemente su primera decisión adulta: a qué se quieren dedicar durante los siguientes años. Una vez que tenemos claro eso, queda preguntarnos ¿Cómo acompaño a mis hijos durante su exploración vocacional? Y luego ¿qué hago con todo lo que yo tenía pensado para ellos?

Primero lo primero. Si es el proceso personal de mi hijo entonces toca realizar una profunda inmersión en su mundo. Quien está a cargo de esa inmersión son ellos. Desde nuestro rol de acompañantes, seguramente lo más respetuoso será sólo entrar y salir cuando se nos pida o permita hacerlo. Y escuchar, escuchar mucho. ¿Qué sucede si casi no intervengo? ¿Será útil? Aunque me cueste. Depende de cómo sea nuestros hijos. Sería muy aventurado lanzar conclusiones sobre la cantidad de intervenciones que necesita un joven para tener un buen proceso de decisión vocacional.

Pero sí podemos hablar de la cualidad y calidad de nuestra participación. Puede ayudar, por ejemplo, plantear preguntas abiertas, sin juzgar, sin poner nuestras respuestas. ¿Qué sueños tienes? ¿Cómo te imaginas tu vida en algunos años? ¿Qué te provoca aprender? ¿A qué podrías renunciar? ¿Qué no podrías dejar de lado jamás? ¿Cómo te imaginas tu ritmo de trabajo? Y así muchas más. No se trata de atiborrarlos de preguntas, se trata de ir abriendo cuestionamientos, sueños, imágenes, que ayuden a ir encontrando esa pasión innegable que nos puede levantar cada día llenos de motivación. El ir haciendo todas las preguntas en espacios largos de tiempo evita también que se sientan abrumados y permite ir incorporando reflexiones sobre las preguntas que ya se contestaron.

Esa pasión puede ser ganar muchísimo dinero. Por supuesto. Hay quienes su propósito en la vida es ese. Y quienes estamos cerca difícilmente podremos cambiar su opinión, más allá del poco sentido que tenga emprender tal objetivo. Durante los años que llevo acompañando exploraciones vocacionales grupal e individualmente, se ha repetido con mayor frecuencia una respuesta: “No podría hacer todos los días algo que no me guste”. También he escuchado “Necesito hacer algo en lo que sea bueno”.  “Yo quiero hacer algo que me de mucha plata”. Y nunca falta: “Yo quiero hacer algo que haga que mis papás estén orgullosos de mi”. Esto implica una renuncia personal en favor de los padres. ¿Queremos cargar con “dejó su sueño para realizar el mío o “para hacerme feliz”?

Cada persona tiene una historia personal, que la lleva a hilar un camino y proyectarlo hacia el futuro, y quizá de cuando en cuando, transformarlo casi por completo. ¿Podríamos decirle a nuestros hijos, esto es lo más importante, no hay duda, elige tomando eso en cuenta y no te arrepentirás, siempre te irá bien? ¿Podríamos?

Si hace veinte o treinta años algún muchacho le decía a sus padres que deseaba ser chef, muy probablemente (recordemos cómo se encontraba el Perú en esos momentos), hubieran puesto el grito en el cielo. “Los hombres no van a la cocina”, “Te vas a morir de hambre”, “Esa carrera no tiene futuro” Y un largo etc. ¿Verdad? ¿No dijimos algo cierto? Seguro que no. Nadie podría imaginarse entonces el crecimiento que tendría el Perú, que Lima se convertiría en capital gastronómica de Latinoamérica, que un chef hombre revolucionaría ese ámbito laboral. Nadie.

Resulta una sensación muy clara: la exploración y decisión vocacional son parte de una vivencia totalmente personal. Podemos decir también que es sumamente difícil determinar como algo inamovible qué es lo importante durante ese proceso. Y felizmente es así. Si se pudiera encontrar un sólo elemento que responda a la pregunta, estaríamos ante muchos procesos vocacionales a resolver con una receta. Estaríamos ante muchas vidas iguales. Tendríamos muy poco por aprender.

Lo que nos toca entonces es prepararnos para acompañarlos en SU proceso y así disfrutar del proceso vocacional de nuestros hijos. Hay que tomarlo como un regalo de paciencia, respeto y libertad. ¿Qué dicen?

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5 comentarios

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Carmen Y. OCHOA HUÁRAC

Gracias por la información muy valiosa para mi, como madre es una tarea fundamental caminar con mi hijo en su decisión vocacional, principalmente saber que mi hijo es feliz con la carrera que elige. Por ello le pediría que publique mas información para caminar con mi hijo en su decisión vocacional.

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Patricia

Por favor algún taller, centro vocacional , en que pueda participar nuestra hija, esta indecisa en escoger la profesión a seguir.

saludos,

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    ANACELY CASTAÑEDA HERNANDEZ

    Gracias por darnos a conocer ciertas pautas a seguir como padres para ayudar a nuestro hijo a ser lo que a ël le guste es una tarea muy difícil, me gustaría que me ayude a apoyarlo a tomar una decisión buena para el como hago ? agradezco su gentil atención ..

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paula hurtado salizar

gracias por ayudarnos a entender que las aspiraciones de mi hija son diferentes a la mia por favor quiiera saber cuando se abrira algun taller vocacional o si ofrece consultas privadas

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    Zona Escolar

    Hola Paula, muchas gracias por tus comentarios. No tenemos ese tipo de talleres o asesorías; no obstante tendremos charlas de orientación para padres de familia que se llevarán a cabo el día lunes 12 y lunes 19 de junio del presente año en el campus de la Universidad Católica.
    Saludos.