Mi hijo ocupó los primeros puestos en el colegio, ¿debo esperar lo mismo en la PUCP?

Escrito por Tamy Obando
Psicóloga educacional y Magíster en Educación con mención en Dificultades de Aprendizaje. Coordinadora de los Programas de Desarrollo Académico de la Oficina de Servicio de Orientación al Estudiante y docente en la PUCP. Terapeuta cognitiva y TREC.
 29-05-2018-05

Algunos alumnos están acostumbrados a recibir buenas calificaciones y ser los mejores alumnos de su promoción. Es por ello, que empiezan la universidad con altas expectativas sobre su desempeño. No obstante, no necesariamente todos logran mantener el mismo nivel de rendimiento, sobretodo durante los primeros ciclos.

El problema surge cuando al darse cuenta que sus resultados no son los esperados empiezan a dudar respecto a su propia capacidad o piensan que se han equivocado de carrera. Caer en estas conclusiones apresuradas no ayudan ni solucionan nada, por el contrario, provocan frustración, estrés y desmotivación en los alumnos.

Es importante mantener la calma y reflexionar sobre qué dificultades tienen y qué pueden hacer para superarlas, así como buscar ayuda de manera oportuna cuando lo requieran.

Pasar del colegio a la universidad implica una serie de cambios a los que los alumnos necesitan aprender a adaptarse. El nivel de exigencia académica es mayor y se espera que los alumnos sean autónomos y responsables. Es necesario aprender a aprender y desarrollar estrategias de aprendizaje que les permitan alcanzar los objetivos del curso. Lo que antes funcionaba en el colegio no necesariamente funcionará en la universidad. Además, estudiar y hacer sus trabajos les demandará más tiempo y esfuerzo que antes. Probablemente, sea más difícil, pero no imposible.

Para lograrlo, requieren comprender lo que se espera de él en cada curso y establecer sus propias metas. Es indispensable que las metas sean realistas y que aprendan a tolerar su propio proceso de adaptación, perseverar y ser proactivos.