¿Con esta sí, con esta no?, con esta carrera me quedo yo

Escrito por Ana Gabriel del Busco
Ana Gabriela del Busco es Licenciada en Psicólogía Clínica, egresada de la Pontificia Universidad Católica del Perú, especialista en temas de vínculo, crianza y desarrollo, manejo de emociones, así como temas relacionados al vínculo maestro/alumno, trabajo en equipo y comunicación. Promotora y coordinadora general del CEI Kinderland desde hace 19 años. Actualmente dirige el Centro de Orientación Vocacional PORVOCACION que atiende a jóvenes y familias desde el año 2007.

Ha trabajado en la PUCP desde el año 1998 como docente de aula, coordinadora de área, dirigiendo talleres de expresión corporal, trabajo en equipo, inteligencia emocional, entre otros. Actualmente como conferencista en temas educativos y docente en cursos de capacitación para maestros. Amplia experiencia independiente como expositora y ejecutora de talleres para padres de familia, cuidadores y maestras, así como en contextos empresariales.
 ¿Con esta sí, con esta no?

El “buen” futuro, los prejuicios y las nuevas opciones

Y así sucede cuando nuestros hijos enfrentan la lista numerosa de carreras. Un amplio mercado lleno de alternativas y ofertas. Podría ser el paraíso vocacional, porque ¿no es acaso más conveniente escoger entre muchas opciones que entre unas cuantas?

El problema no es únicamente la cantidad. De hecho, cuando existían menos carreras, quizás el proceso era más fácil. Ahora no solo hay más, si no que los jóvenes no entienden las diferencias entre unas y otras. Algunas han tenido transformaciones, nuevos enfoques o simplemente son nuevas porque la vida no es la misma que hace 35 años. Pero insisto, no es este el problema principal.

Lo que nos lleva a reflexionar es que muchos adultos tienen un conocimiento pobre de estas novedades, mantienen su mente cerrada y se aferran a lo que en su momento eran las “buenas”, “adecuadas”, “bien vistas” o “bien remuneradas” carreras. En otras palabras, el tema que nos pone en alerta no es tanto la cantidad, sino la idea que tenemos de las carreras.

Si regresamos a esta imagen de mercado de carreras, entonces a nuestros hijos no le pesa tanto la cantidad de productos ofrecidos, sino, la mirada de desaprobación cuando se acerca a una de las opciones que en casa no son las esperadas.

La cosa se complejiza  ¿es que acaso debemos “esperar” que nuestros hijos elijan esto o aquello?, ¿Estamos sesgando la mirada respecto a lo que es un “buen futuro”?, ¿Estamos impartiendo discursos sobre las carreras que son “buenas” y las que no?

Lo que se pone sobre la mesa finalmente es  ¿Tenemos  derecho a juzgar las carreras?

Una cosa es dar una opinión, con amor y a sabiendas que no es nuestro futuro el que está en juego si no el de nuestro/a hijo/a, y otra, es ser categórico, hablar de verdades absolutas y terminar juzgando opciones. Esto no ayuda y genera confusión.

¿No será que nos toca, antes que todo, averiguar sobre las tradicionales, nuevas o  “extrañas” carreras que nuestros hijos ven dentro de su abanico de posibilidades?

Los hijos deben informarse y nosotros también. Les exigimos que dominen la información. Y nosotros… ¿estamos suficientemente bien informados para ser buenos acompañantes de su proceso? Podemos dar el ejemplo participando activamente en la investigación sobre qué, cómo, cuándo, etc. de la carrera en cuestión.

Podemos ir juntos a una charla así como a una entrevista con el profesional que ejerce la carrera que estamos conociendo. Es un plan que podemos construir juntos, nuestros hijos y nosotros. Los padres somos cómplices de este proceso, no enemigos.

Por último, el eje de las dudas sobre esta y otras carreras suele ser la posibilidad de ganar menos o más, de tener un “buen futuro” o “morirse de hambre”. Que levante la mano quién puede garantizar que esa carrera le dará un buen futuro.

No es la carrera señores y señoras, es el desempeño en ella lo que garantiza ese tan deseado futuro. No es el desempeño gratuito, es el alto nivel de motivación que hay detrás de un buen desempeño, motivación que servirá para mantener el deseo y el compromiso de superar los retos.

Entonces, antes de decir “con esta sí, con esta no”, averigüemos qué motiva de corazón a nuestros hijos y luego acompañemos y apoyemos una efectiva búsqueda de información. Nuestros hijos nos lo agradecerán siempre.

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3 comentarios

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Fanny PEralta CApcha

A quien Corresponda:
Brindan charlas o talleres de Orientacion Vocacional ??

Gracias

Atte

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    Zona Escolar

    Hola Fanny, las actividades para padres de familia aparecen en la sección Agenda de nuestra web. Gracias, éxitos.

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Gloria Gamarra

Me gusta esta orientación