¿Soy bueno o malo para los números o las letras?

Escrito por Katia Castellares
Psicóloga y docente (PUCP). Especializada en desarrollo cognitivo, orientación académica y vocacional, y tutoría. Trainer del Instituto Feuerstein de Israel. Responsable de la Oficina de atención psicológica Bienestar Letras en Estudios Generales Letras en la PUCP. Esta publicación forma parte del blog “Padres” de Zona Escolar PUCP, a través del cual se proponen temas que son abordados con mayor detenimiento en las charlas que organiza el programa Postulando Juntos a la PUCP. Si desea consultar en “Agenda” nuestras próximas actividades, haga clic aquí.
 ¿Soy bueno o malo para los números o las letras?

Durante la secundaria llega una etapa en que los adolescentes se preguntan qué podrán estudiar y en ese proceso muchos se remiten a la historia de su rendimiento en los cursos. A partir de este punto de partida el adolescente se cuestiona en qué es bueno y su primer referente es dividir el ámbito de las habilidades en dos grandes rubros “números” y “letras”.

Es así que si percibe ser más bueno en números empezará a considerar opciones de ciencias o ingeniería y descartará otras alternativas. También ocurre que en la autoevaluación, el adolescente se percibe poco hábil en los cursos numéricos y ante esa realidad opta por descarte, y considera alguna opción de carrera más ligada a las letras. Otro alumno podría evaluarse con un mejor desempeño en el área verbal en contraste con el área matemática y toma como referente este hecho para descartar de plano cualquier opción en el que componente matemático sea más necesario.

Por otro lado, hay alumnos que se perciben hábiles para ambas áreas entonces ello los lleva a buscar alternativas donde a su juicio haya un poco de números y letras y generalizan alternativas como Administración, Economía o Negocios. También hay algunos que se piensan poco destacados en ambas áreas y ello puede generar cierta incertidumbre.

Frente a este dilema, podríamos orientar a que nuestros hijos no se estanquen en considerar la habilidad o aptitud como referente único o principal para elegir lo que vayan a realizar más adelante y menos hacer la división “números” vs. “letras”, además el espectro de habilidades o aptitudes es mayor. Podemos ampliar su perspectiva e indicarles que hay habilidades que se pueden trabajar o desarrollar a partir del esfuerzo, que también integren al momento de evaluar las opciones  vocacionales sus intereses o preferencias, su forma de ser, valores y  características personales. Es decir con un mayor empleo de criterios de elección los adolescentes podrán analizar de forma más completa su proceso vocacional y harán que esté sea más realista y viable.

 

DEJA UN COMENTARIO

3 comentarios

Avatar
walter

yo deseo entrar en las ciencias politicas por que quiero apoyar alas diferentes entidades publicas y privadas.

Avatar
monica caro

Como puedo ayudar y orientarlo mejor a mi hijo, sobre el párrafo leído es muy cierto sobre las premisas que toman los chicos para decir sobre la carrera a seguir.

    Avatar
    Zona Escolar PUCP

    Estimada Mónica,
    La invitamos a participar de nuestros Taller de Orientación Vocacional para Padres, este taller le brindará las herramientas necesarias para acompañar a su hijo en esta importante etapa de elección.
    Por favor, clic aquí